Nuestro alojamiento para este primer día estaba a solo dos millas del aeropuerto. El trato fue muy amable, el desayuno estupendo y la habitación con la cuna, aunque quedaba un poco justa, para lo que la queríamos nos fue genial: un alojamiento fácil de encontrar, a pocos minutos del aeropuerto y económico (fue la noche que nos salió más barata de todas)
The Beechwood Guest House
http://www.ayrguesthouse.com/
Nos salió muy bien de precio, 47 libras la noche (siempre hablo del precio de los tres, dos adultos y un niño menor de 2 años, dejándonos ellos la cuna y con desayuno)
viernes, 27 de noviembre de 2009
MARTES 25
El martes nos levantamos temprano para disfrutar del desayuno (salmón ahumado con huevos revueltos era una de las opciones) La mayoría de casas sirven los desayunos de 7’30 a 8’30, así que a las 8’10 estábamos en pie Nuestro destino era Stirling, así que fuimos para allá, pasando de largo de Glasgow. Aparcamos el coche en el parking del castillo (2 libras) y empezamos la visita. Las vistas desde la entrada del castillo de Stirling
http://www.instirling.com/sight/castle.htm
son muy bonitas, se ve la torre de William Wallace, el cementerio… En la taquilla aprovechamos para comprar ya la Explorer Pass. Esta tarjeta permite ver una serie de atracciones (en su mayoría castillos) pertenecientes al Historic Scotland.
http://www.historic-scotland.gov.uk/index/places/traveltrade/explorer.htm
durante una serie de días, y en función de eso tiene un precio u otro.
Nosotros cogimos el pase de 7 días (valido por un período de 15, es decir, durante los 15 días que estuvimos en escocia, pudimos usar el explorer pass 7 días, sin que pasen mas de 15 días desde la fecha de la primera utilización), escogimos la explorer familiar y nos costó 60 libras. Nos la marcaron con la fecha y empezamos la visita. Al poco rato, salimos fuera a dejar el carrito del niño en el coche, pues era la mar de incómodo de llevar por ahí, y volvimos a entrar para seguir viendo cosas. A mi chico se le antojó tomarse algo en una terracita la mar de mona que había allí (una cerveza, dos zumos y un muffin, 8’30 libras) pero a los dos minutos nos tuvimos que meter en el interior del bar porque era imposible estar allí con tantas abejas…
Al final también pasamos por la tienda y le compramos un cuento al niño que nos costó 3 libras.
De allí fuimos a ver un cementerio que había cerca (tengo debilidad por los cementerios, además, todos los que vimos en Escocia eran preciosos de verdad…) y también pasamos por delante de la cárcel de Stirling, pero no la visitamos porque es una especie de visita guiada con actores en plan un poco de misterio y con el niño pequeño pues no era plan, pero me quedé con las ganas de verla.
http://www.oldtownjail.com/
Volvimos a nuestro coche y nos dirigimos al Monumento a William Wallace
http://www.nationalwallacemonument.com/index.php
Llegamos sobre las 15h, está cerca de la zona del castillo, y estuvimos un buen rato… Aquí no pagamos nada porque no arriba de la torre, llegamos a los pies del monumento dando un paseo (un poco de subida con el carro, pero aceptable, aunque también hay un minibús lanzadera que te lleva hasta los pies del monumento) y una vez allí nos quedamos un rato mirando las vistas y escuchando la historia de Wallace que cuenta un chico supongo que cada cierto tiempo. Hicimos un poco de picnic allí (hay mesas habilitadas), mi chico compró un colgante para su madre en la tienda (creo que fueron 13 libras) y volvimos a bajar.
A las 16 horas estábamos visitando el castillo de Doune
http://www.undiscoveredscotland.co.uk/doune/dounecastle/
Este castillo entra con la explorer, y nos gustó mucho a pesar de no estar en perfecto estado.
Nuestro destino final para ese día era Crianlarich, así que seguimos el camino pasando por Loch Lomond y un montón de lagos súper bonitos, como el Loch Lubnaig, que nos encantó. Por el camino nos desviamos un poco en Balquhidder para ver la tumba de Rob Roy
http://www.undiscoveredscotland.co.uk/balquhidder/balquhidderchurch/index.html
que también nos pareció muy bonita.
Al final llegamos a nuestra casa para esa noche, Ewich house
http://www.ewich.co.uk/
Sin palabras del buen trato, de lo bonita que es, del entorno tan chulo…nos encantó, la habitación genial… en fin… muy recomendable también, nos costó 60 libras.
Le pedimos a la chica que nos llamara al sitio donde teníamos reservado el crucero para el dia siguiente, porque hacia mal tiempo y nos temíamos que no lo íbamos a poder hacer. Nos confirmó que se había anulado por el fuerte viento y oleaje.
La chica nos recomendó un par de sitios para cenar y acabamos en The real food café
http://www.therealfoodcafe.com/
Un sitio ideal para comer en plan rápido y para estar con el peque: comimos un plato de nuggets para el niño, otro de pollo con patatas, una súper hamburguesa y las bebidas por 21’90 libras. De allí volvimos para casa a descansar y prepararnos para el día siguiente.
http://www.instirling.com/sight/castle.htm
son muy bonitas, se ve la torre de William Wallace, el cementerio… En la taquilla aprovechamos para comprar ya la Explorer Pass. Esta tarjeta permite ver una serie de atracciones (en su mayoría castillos) pertenecientes al Historic Scotland.
http://www.historic-scotland.gov.uk/index/places/traveltrade/explorer.htm
durante una serie de días, y en función de eso tiene un precio u otro.
Nosotros cogimos el pase de 7 días (valido por un período de 15, es decir, durante los 15 días que estuvimos en escocia, pudimos usar el explorer pass 7 días, sin que pasen mas de 15 días desde la fecha de la primera utilización), escogimos la explorer familiar y nos costó 60 libras. Nos la marcaron con la fecha y empezamos la visita. Al poco rato, salimos fuera a dejar el carrito del niño en el coche, pues era la mar de incómodo de llevar por ahí, y volvimos a entrar para seguir viendo cosas. A mi chico se le antojó tomarse algo en una terracita la mar de mona que había allí (una cerveza, dos zumos y un muffin, 8’30 libras) pero a los dos minutos nos tuvimos que meter en el interior del bar porque era imposible estar allí con tantas abejas…
Al final también pasamos por la tienda y le compramos un cuento al niño que nos costó 3 libras.
De allí fuimos a ver un cementerio que había cerca (tengo debilidad por los cementerios, además, todos los que vimos en Escocia eran preciosos de verdad…) y también pasamos por delante de la cárcel de Stirling, pero no la visitamos porque es una especie de visita guiada con actores en plan un poco de misterio y con el niño pequeño pues no era plan, pero me quedé con las ganas de verla.
http://www.oldtownjail.com/
Volvimos a nuestro coche y nos dirigimos al Monumento a William Wallace
http://www.nationalwallacemonument.com/index.php
Llegamos sobre las 15h, está cerca de la zona del castillo, y estuvimos un buen rato… Aquí no pagamos nada porque no arriba de la torre, llegamos a los pies del monumento dando un paseo (un poco de subida con el carro, pero aceptable, aunque también hay un minibús lanzadera que te lleva hasta los pies del monumento) y una vez allí nos quedamos un rato mirando las vistas y escuchando la historia de Wallace que cuenta un chico supongo que cada cierto tiempo. Hicimos un poco de picnic allí (hay mesas habilitadas), mi chico compró un colgante para su madre en la tienda (creo que fueron 13 libras) y volvimos a bajar.
A las 16 horas estábamos visitando el castillo de Doune
http://www.undiscoveredscotland.co.uk/doune/dounecastle/
Este castillo entra con la explorer, y nos gustó mucho a pesar de no estar en perfecto estado.
Nuestro destino final para ese día era Crianlarich, así que seguimos el camino pasando por Loch Lomond y un montón de lagos súper bonitos, como el Loch Lubnaig, que nos encantó. Por el camino nos desviamos un poco en Balquhidder para ver la tumba de Rob Roy
http://www.undiscoveredscotland.co.uk/balquhidder/balquhidderchurch/index.html
que también nos pareció muy bonita.
Al final llegamos a nuestra casa para esa noche, Ewich house
http://www.ewich.co.uk/
Sin palabras del buen trato, de lo bonita que es, del entorno tan chulo…nos encantó, la habitación genial… en fin… muy recomendable también, nos costó 60 libras.
Le pedimos a la chica que nos llamara al sitio donde teníamos reservado el crucero para el dia siguiente, porque hacia mal tiempo y nos temíamos que no lo íbamos a poder hacer. Nos confirmó que se había anulado por el fuerte viento y oleaje.
La chica nos recomendó un par de sitios para cenar y acabamos en The real food café
http://www.therealfoodcafe.com/
Un sitio ideal para comer en plan rápido y para estar con el peque: comimos un plato de nuggets para el niño, otro de pollo con patatas, una súper hamburguesa y las bebidas por 21’90 libras. De allí volvimos para casa a descansar y prepararnos para el día siguiente.
MIERCOLES 26
Nos despertamos temprano como siempre y bajamos a desayunar. Mientras tanto, decidíamos que hacer ya que el crucero estaba anulado y eso nos obligaba a cambiar los planes… la verdad es que llovía bastante, así que decidimos ir un poco hacía atrás y visitar Killin, que el día antes nos habíamos saltado para evitar que nos retrasara mucho la llegada a la casa y que como llovía luciría la zona de las cascadas con más esplendor. Estuvimos un rato charlando con el dueño de la casa, nos hizo unas fotos frente a la fachada y nos despedimos. Enseguida llegamos a Killin, la verdad es que el pueblo es bonito, pero con tanta lluvia nos resultó un poco incómodo el paseo (principalmente por el niño, que a ver si se va a resfriar, que si va a coger frío… ) Volvimos al coche y vimos una señal que avisaba de que no había muchas gasolineras por la zona y que no apurases mucho para repostar, así que pusimos gasolina (25’34 libras) y seguimos camino hacia Oban. Nos paramos en St Conan Kirk, que entramos a visitar
http://www.undiscoveredscotland.co.uk/lochawe/stconans/
y también en el Dunstaffnage castle,
http://www.castles.org/Chatelaine/DUNSTAFF.HTM
que no está en muy buen estado pero como entraba con la explorer y nos pillaba de paso, pues aprovechamos.
Una vez llegamos a Oban, aparcamos el coche y paramos a comer en una calle muy céntrica, llena de locales y tiendas. Nosotros escogimos un Fish and Chips cualquiera y comimos un plato de salmón y otro de macarrones, con patatas y bebida por 22 libras. Con la barriga llena, buscamos la casa donde nos alojábamos ese día
Roseneath House (60 libras)
http://www.roseneathoban.com/
Esta casa está bien situada pero no la recomendaría, preferiría probar otra, estaba bastante vieja la habitación y el cuarto de baño también se veía un poco hecho polvo, pero es la ventaja de estar un solo día en los sitios… o una sola noche, porque nada más llegar a la casa, dejamos las cosas y nos fuimos a descubrir Oban (antes tuvimos que elegir el desayuno del día siguiente)
La verdad es que Oban nos gustó mucho. Nada más salir de la casa, encontramos una tienda de deporte y mi chico se compró una camiseta de la selección o no se que movida (siempre se compra alguna camiseta de deporte “oficial” de los sitios que visitamos, le costó 40 libras)
En Oban había muchas tiendas de souvenir, y fue donde los vimos mas baratos, pero como no lo sabíamos y era pronto, solo compramos unas pegatinas (4 libras) e hicimos una parada en un Tesco (24 libras). Estuvimos paseando por el pueblo un buen rato. Nos resultó gracioso ver la destilería (solo por fuera) allí en medio del pueblo, los restaurantes a pie del agua…
Por la noche, relax y cena en la habitación, y mañana será otro día.
http://www.undiscoveredscotland.co.uk/lochawe/stconans/
y también en el Dunstaffnage castle,
http://www.castles.org/Chatelaine/DUNSTAFF.HTM
que no está en muy buen estado pero como entraba con la explorer y nos pillaba de paso, pues aprovechamos.
Una vez llegamos a Oban, aparcamos el coche y paramos a comer en una calle muy céntrica, llena de locales y tiendas. Nosotros escogimos un Fish and Chips cualquiera y comimos un plato de salmón y otro de macarrones, con patatas y bebida por 22 libras. Con la barriga llena, buscamos la casa donde nos alojábamos ese día
Roseneath House (60 libras)
http://www.roseneathoban.com/
Esta casa está bien situada pero no la recomendaría, preferiría probar otra, estaba bastante vieja la habitación y el cuarto de baño también se veía un poco hecho polvo, pero es la ventaja de estar un solo día en los sitios… o una sola noche, porque nada más llegar a la casa, dejamos las cosas y nos fuimos a descubrir Oban (antes tuvimos que elegir el desayuno del día siguiente)
La verdad es que Oban nos gustó mucho. Nada más salir de la casa, encontramos una tienda de deporte y mi chico se compró una camiseta de la selección o no se que movida (siempre se compra alguna camiseta de deporte “oficial” de los sitios que visitamos, le costó 40 libras)
En Oban había muchas tiendas de souvenir, y fue donde los vimos mas baratos, pero como no lo sabíamos y era pronto, solo compramos unas pegatinas (4 libras) e hicimos una parada en un Tesco (24 libras). Estuvimos paseando por el pueblo un buen rato. Nos resultó gracioso ver la destilería (solo por fuera) allí en medio del pueblo, los restaurantes a pie del agua…
Por la noche, relax y cena en la habitación, y mañana será otro día.
JUEVES 27
Por la mañana, después de un desayuno muy bueno (una de las opciones eran pancakes con frutas del bosque) salimos al pueblo a hacer un par de compras que se nos habían quedado pendientes (unos sellos y una camiseta, 15libras) y llegó el momento de la decisión. Cogíamos uno de los cruceros que salían de Oban de un par de horas para ver focas y demás, o nos quedábamos a ver los juegos tradicionales que tantas ganas teníamos de conocer? Al final, nos decidimos por los juegos, ya que era la idea inicial.
http://www.obangames.com/
Aparcamos el coche en un enorme parking (todo muy bien indicado) por 4 libras y pagamos la entrada (20 libras los dos adultos) Nada mas salir del coche había un montón de chicos y no tan chicos tocando con la gaita una misma canción, cada uno a su ritmo y en un sitio distinto… pensamos que era para animar el ambiente, pero en realidad luego nos contaron que estaban ensayando para el concurso que habría después. La verdad es que hicimos bien en quedarnos a ver los juegos, había mucho ambiente, un enorme campo de césped en el que se desarrollaban algunas pruebas, rodeados de pistas de atletismo y de unas verdes colinas en las que las familias se tumbaban sobre sus mantas, con su picnic, sus perros… y en cada esquina del campo, una pequeña tarima con una carpa donde se ubicaban los jueces del concurso de gaita. Estuvimos mucho rato escuchando y viendo como tocaban, era hipnótico. Incluso el niño, que con dos años os podéis imaginar que no para quieto, estaba a nuestros pies absolutamente tranquilo y embobado por los distintos chicos y señores que iban desfilando. Mientras tanto, en el centro de la pista, un montón de chicos enormes iban ensayando el lanzamiento de peso y de palo. Nosotros íbamos de un lado a otro mirando todo, las tiendecitas, los coloridos de las faldas, los chicos ensayando la pieza que debían tocar… A mediodía aprovechamos para comer en uno de los múltiples puestos de comida que había: de haggis, de pescado ahumado allí mismo, de hamburguesas, de marisco… Nos decidimos por este último y comimos un plato de langostinos y otro de algún tipo de vieira que a día de hoy aun no sabemos que era (14 libras) también pedimos en otro puesto una cerveza (3 libras) y como mi chico se quedó con hambre, una hamburguesa (4 libras)
Comimos de pie por ahí mismo, estuvimos un rato más escuchando a los chicos del concurso y cuando parecía que empezaba el diluvio universal (sobre las 2 de la tarde) nos fuimos.
En Escocia el tiempo es una pasada… en un momento parece que vaya a estar tres días seguidos lloviendo de la que cae y al minuto sale un sol radiante, y luego llueve un poco, y luego para… Lo que a mí me quedó claro es que mejor no decir nunca: No vamos a hacer esto porque llueve, porque al segundo te cambia el tiempo, ya sea para bien o para mal. Y eso nos pasó saliendo de Oban. Que carretera más bonita, nos encantó el recorrido que hicimos hasta llegar a Fort William, desviándonos y haciendo un trozo en sentido contrario para disfrutar de uno de los platos fuertes del viaje para nosotros: la carretera de la cañada de Glen Coe, algo increíble que nadie se debería perder, a nosotros nos dejó absolutamente impresionados, ninguna foto refleja realmente lo que era estar allí. Sin palabras. Estábamos allí embobados y empezó a salir el sol con fuerza, mostrando todos los tonos de verde de las montañas… en fin, precioso.
Llegamos a Fort William y otra vez lluvia… buscamos nuestra casa, St Anthonys
http://www.stanthonysfortwilliam.co.uk/
Muy recomendable, que vistas!! Nos costó también 60 libras y nos gustó muchísimo. Queríamos salir a dar una vuelta por el pueblo, pero llovía mucho y nos resultaba algo incómodo con el carrito del niño, que no lo quiere ni ver y prefiere ir andando a todas partes así que nos dirigimos al Tesco a comprar un poco de cena (26 libras) y cenamos Mc Donalds los tres (11 libras) en la habitación del hotel viendo un DVD de Pocoyo.
http://www.obangames.com/
Aparcamos el coche en un enorme parking (todo muy bien indicado) por 4 libras y pagamos la entrada (20 libras los dos adultos) Nada mas salir del coche había un montón de chicos y no tan chicos tocando con la gaita una misma canción, cada uno a su ritmo y en un sitio distinto… pensamos que era para animar el ambiente, pero en realidad luego nos contaron que estaban ensayando para el concurso que habría después. La verdad es que hicimos bien en quedarnos a ver los juegos, había mucho ambiente, un enorme campo de césped en el que se desarrollaban algunas pruebas, rodeados de pistas de atletismo y de unas verdes colinas en las que las familias se tumbaban sobre sus mantas, con su picnic, sus perros… y en cada esquina del campo, una pequeña tarima con una carpa donde se ubicaban los jueces del concurso de gaita. Estuvimos mucho rato escuchando y viendo como tocaban, era hipnótico. Incluso el niño, que con dos años os podéis imaginar que no para quieto, estaba a nuestros pies absolutamente tranquilo y embobado por los distintos chicos y señores que iban desfilando. Mientras tanto, en el centro de la pista, un montón de chicos enormes iban ensayando el lanzamiento de peso y de palo. Nosotros íbamos de un lado a otro mirando todo, las tiendecitas, los coloridos de las faldas, los chicos ensayando la pieza que debían tocar… A mediodía aprovechamos para comer en uno de los múltiples puestos de comida que había: de haggis, de pescado ahumado allí mismo, de hamburguesas, de marisco… Nos decidimos por este último y comimos un plato de langostinos y otro de algún tipo de vieira que a día de hoy aun no sabemos que era (14 libras) también pedimos en otro puesto una cerveza (3 libras) y como mi chico se quedó con hambre, una hamburguesa (4 libras)
Comimos de pie por ahí mismo, estuvimos un rato más escuchando a los chicos del concurso y cuando parecía que empezaba el diluvio universal (sobre las 2 de la tarde) nos fuimos.
En Escocia el tiempo es una pasada… en un momento parece que vaya a estar tres días seguidos lloviendo de la que cae y al minuto sale un sol radiante, y luego llueve un poco, y luego para… Lo que a mí me quedó claro es que mejor no decir nunca: No vamos a hacer esto porque llueve, porque al segundo te cambia el tiempo, ya sea para bien o para mal. Y eso nos pasó saliendo de Oban. Que carretera más bonita, nos encantó el recorrido que hicimos hasta llegar a Fort William, desviándonos y haciendo un trozo en sentido contrario para disfrutar de uno de los platos fuertes del viaje para nosotros: la carretera de la cañada de Glen Coe, algo increíble que nadie se debería perder, a nosotros nos dejó absolutamente impresionados, ninguna foto refleja realmente lo que era estar allí. Sin palabras. Estábamos allí embobados y empezó a salir el sol con fuerza, mostrando todos los tonos de verde de las montañas… en fin, precioso.
Llegamos a Fort William y otra vez lluvia… buscamos nuestra casa, St Anthonys
http://www.stanthonysfortwilliam.co.uk/
Muy recomendable, que vistas!! Nos costó también 60 libras y nos gustó muchísimo. Queríamos salir a dar una vuelta por el pueblo, pero llovía mucho y nos resultaba algo incómodo con el carrito del niño, que no lo quiere ni ver y prefiere ir andando a todas partes así que nos dirigimos al Tesco a comprar un poco de cena (26 libras) y cenamos Mc Donalds los tres (11 libras) en la habitación del hotel viendo un DVD de Pocoyo.
VIERNES 28
Nos levantamos, desayunamos fuerte como cada día, y sobre las 10 de la mañana salimos de Fort William. Aprovechamos para poner gasolina (18’50 libras) y seguimos con nuestra ruta prevista. Nos gustó mucho ver la cantidad de motos que salían a hacer ruta por esa zona, la verdad es que es lógico, las carreteras son preciosas y la gente es super maja conduciendo, muy paciente y amable. Nos paramos en Inverlochy Old Castle (no se paga por entrar, esta en ruinas pero es muy bonita la zona). Justo estando en el castillo vimos pasar el tren de vapor de Harry Potter, nos hizo muchísma ilusión!!
http://www.westcoastrailways.co.uk/Jacobite_Home.cfm
Así que no nos quisimos entretener mucho más para poder seguir la carretera más o menos al ritmo del tren. Así fue durante un rato, pero al final íbamos haciendo tantas paradas que lo perdimos, pero lo pudimos ver justo al pasar por el puente. Como no, a ratos llovía y a ratos paraba. Nuestro siguiente destino era Morar, para poder ver el lago Morar y con un poco de suerte, ver el monstruo que ellos aseguran también tener, llamado Morag.
http://en.wikipedia.org/wiki/Morag_(loch_monster)
La carretera que bordea el lago es… pues la típica carretera estrechísima, de doble sentido pero un solo carril y con passing places cada x metros. La verdad es que mi novio se lo tomó estupendamente, para él era un videojuego, pero yo tenía a cada curva el corazón encogido, y cuando nos encontrábamos otro coche de frente, parecía que se me salía por la boca… Pero como a todo, te acostumbras, te relajas un poco y te dejas llevar, eso si, despacito y bien atentos. Lo cierto es que la amabilidad de los escoceses al volante se contagia. La carretera es muy bonita, va por la orilla del lago descubriendo una vista distinta a cada curva, pero no lo rodea entero, llega un punto que la carretera se termina y nada, a volver por donde has venido.
Nos dirigimos a Mallaig, desde donde teníamos reservado por internet el ferry que nos llevaría a nosotros y al coche a la Isla de Skye. La salida estaba prevista a las 13’45 (debíamos estar allí a las 13’15, pero llegamos con algo mas de tiempo por si acaso). Nos dirigimos a las taquillas de Calmac, la compañía del ferry.
http://www.calmac.co.uk/
Allí pagamos la reserva (26’75 libras) pues a pesar que por internet nos pidieron los datos de la visa, no habían pasado el cobro y ya pusimos el coche donde nos indicaron. El ferry fue muy puntual, y a pesar que el viajecito dura sólo 30 minutos, el ferry tiene bar, una amplia zona interior, una tiendecita… La verdad es que apetecía estar dentro con un café, porque fuera hacía un viento increíble!! Pero bueno, estuvimos casi todo el rato fuera porque había unos chicos con unos perros y al niño le gustaron un montón…
Puntuales llegamos a las 2’15, y salimos ya con nuestro coche y sin entretenernos mucho dirección Dunvegan castle. Llegamos poco antes de las 4, y pagamos 5’50 libras por ver los jardines y 1’50 por el paseo en barca a la colonia de focas. Pagando un poquito mas se podia ver el castillo por dentro, pero decidimos no hacerlo (total 14 libras).
La verdad es que el castillo por fuera nos gustó mucho, los jardines son muy chulos y sobretodo el paseo en barca para ver las focas (que era una de mis ilusiones del viaje) me gustó muchísimo… yo pensaba que por 1’50 libras nos iban a llevar a la roca de enfrente y volver, pero fuimos a muchas rocas distintas y el señor iba parando y explicando cuando habían nacido las más pequeñitas. Se va en una barca pequeña, de esas de madera con un pequeño motor, en total éramos nosotros tres, una pareja de chicas, un señor y el capitán. Tampoco hubiéramos podido ser muchos más…
Los tickets se pagan en un pequeño chiringuito que hay allí mismo, no en la taquilla principal, y la verdad es que es muy recomendable.
Nosotros nada más llegar fuimos directos a ver las focas, porque el cielo se empezaba a cerrar y si llovía mucho el paseo en barca yendo con el niño no lo hubiéramos hecho. Efectivamente, al poco de bajar de la barca empezó a llover, así que lo que nos quedaba por ver de los jardines lo vimos un poco deslucido. El castillo por dentro tenía que estar bien, al final por la diferencia de precio me quedé un poco con las ganas de haber entrado, pero era muy tarde y nos quedaba un trozo aun hasta llegar a la casa.
Sobretodo estad atentos a las horas de cierre de los sitios que queráis visitar sí o sí. Cuando nosotros salíamos del castillo ya estaba la taquilla cerrada y mucha gente estaba aparcando para entrar y evidentemente, se quedaron fuera. Eso sería sobre las 5 de la tarde, y hay muchos que cierran a las 4’30, así que atención con eso si no os queréis llevar un disgusto.
Nosotros seguimos nuestro camino hacia Staffin, donde teníamos nuestra casita para esa noche.
La casa estaba en tierra de nadie, llegamos sobre las 7 de la tarde y ya no nos movimos de allí… además, fuera se escuchaba un viento intenso…
El alojamiento de ese dia fue en Hallaig, y nos costó 56 libras
http://www.hallaig.com/
Estuvimos muy bien también, con nuestra comida de súper y nuestro DVD portátil… Además, a pesar de estar la casa en lo más remoto, pudimos ver como el Barça ganaba la supercopa, así que mi chico estuvo contento y feliz.
http://www.westcoastrailways.co.uk/Jacobite_Home.cfm
Así que no nos quisimos entretener mucho más para poder seguir la carretera más o menos al ritmo del tren. Así fue durante un rato, pero al final íbamos haciendo tantas paradas que lo perdimos, pero lo pudimos ver justo al pasar por el puente. Como no, a ratos llovía y a ratos paraba. Nuestro siguiente destino era Morar, para poder ver el lago Morar y con un poco de suerte, ver el monstruo que ellos aseguran también tener, llamado Morag.
http://en.wikipedia.org/wiki/Morag_(loch_monster)
La carretera que bordea el lago es… pues la típica carretera estrechísima, de doble sentido pero un solo carril y con passing places cada x metros. La verdad es que mi novio se lo tomó estupendamente, para él era un videojuego, pero yo tenía a cada curva el corazón encogido, y cuando nos encontrábamos otro coche de frente, parecía que se me salía por la boca… Pero como a todo, te acostumbras, te relajas un poco y te dejas llevar, eso si, despacito y bien atentos. Lo cierto es que la amabilidad de los escoceses al volante se contagia. La carretera es muy bonita, va por la orilla del lago descubriendo una vista distinta a cada curva, pero no lo rodea entero, llega un punto que la carretera se termina y nada, a volver por donde has venido.
Nos dirigimos a Mallaig, desde donde teníamos reservado por internet el ferry que nos llevaría a nosotros y al coche a la Isla de Skye. La salida estaba prevista a las 13’45 (debíamos estar allí a las 13’15, pero llegamos con algo mas de tiempo por si acaso). Nos dirigimos a las taquillas de Calmac, la compañía del ferry.
http://www.calmac.co.uk/
Allí pagamos la reserva (26’75 libras) pues a pesar que por internet nos pidieron los datos de la visa, no habían pasado el cobro y ya pusimos el coche donde nos indicaron. El ferry fue muy puntual, y a pesar que el viajecito dura sólo 30 minutos, el ferry tiene bar, una amplia zona interior, una tiendecita… La verdad es que apetecía estar dentro con un café, porque fuera hacía un viento increíble!! Pero bueno, estuvimos casi todo el rato fuera porque había unos chicos con unos perros y al niño le gustaron un montón…
Puntuales llegamos a las 2’15, y salimos ya con nuestro coche y sin entretenernos mucho dirección Dunvegan castle. Llegamos poco antes de las 4, y pagamos 5’50 libras por ver los jardines y 1’50 por el paseo en barca a la colonia de focas. Pagando un poquito mas se podia ver el castillo por dentro, pero decidimos no hacerlo (total 14 libras).
La verdad es que el castillo por fuera nos gustó mucho, los jardines son muy chulos y sobretodo el paseo en barca para ver las focas (que era una de mis ilusiones del viaje) me gustó muchísimo… yo pensaba que por 1’50 libras nos iban a llevar a la roca de enfrente y volver, pero fuimos a muchas rocas distintas y el señor iba parando y explicando cuando habían nacido las más pequeñitas. Se va en una barca pequeña, de esas de madera con un pequeño motor, en total éramos nosotros tres, una pareja de chicas, un señor y el capitán. Tampoco hubiéramos podido ser muchos más…
Los tickets se pagan en un pequeño chiringuito que hay allí mismo, no en la taquilla principal, y la verdad es que es muy recomendable.
Nosotros nada más llegar fuimos directos a ver las focas, porque el cielo se empezaba a cerrar y si llovía mucho el paseo en barca yendo con el niño no lo hubiéramos hecho. Efectivamente, al poco de bajar de la barca empezó a llover, así que lo que nos quedaba por ver de los jardines lo vimos un poco deslucido. El castillo por dentro tenía que estar bien, al final por la diferencia de precio me quedé un poco con las ganas de haber entrado, pero era muy tarde y nos quedaba un trozo aun hasta llegar a la casa.
Sobretodo estad atentos a las horas de cierre de los sitios que queráis visitar sí o sí. Cuando nosotros salíamos del castillo ya estaba la taquilla cerrada y mucha gente estaba aparcando para entrar y evidentemente, se quedaron fuera. Eso sería sobre las 5 de la tarde, y hay muchos que cierran a las 4’30, así que atención con eso si no os queréis llevar un disgusto.
Nosotros seguimos nuestro camino hacia Staffin, donde teníamos nuestra casita para esa noche.
La casa estaba en tierra de nadie, llegamos sobre las 7 de la tarde y ya no nos movimos de allí… además, fuera se escuchaba un viento intenso…
El alojamiento de ese dia fue en Hallaig, y nos costó 56 libras
http://www.hallaig.com/
Estuvimos muy bien también, con nuestra comida de súper y nuestro DVD portátil… Además, a pesar de estar la casa en lo más remoto, pudimos ver como el Barça ganaba la supercopa, así que mi chico estuvo contento y feliz.
SABADO 29
El sábado, después de un riquísimo desayuno, seguimos nuestras andanzas por la isla de Skye. Nos paramos en el mirador de Kilt Rock, y que decir de esos acantilados… nos quedamos sin palabras, la verdad es que era muy emocionante estar ahí, no podía dejar de mirarlos.
Luego pasamos por Old Man of Storr, pero empezó a llover muy fuerte, y la gente que se estaba preparando para subir se iban calzando su botas de trekking, su ropa de abrigo… mi chico se quedaba en el coche con el niño, y yo iba con mis botas de “heidi” por el campo, y con la que caía… me conformé con verlo desde el coche, ya que finalmente no subí (no sabía si la subida era de 2 minutos o de 20 o de 2 horas y como veía a la gente tan preparada, me daba mal rollo…) Al salir del coche me di cuenta que había olvidado la chaqueta nueva que mi novio me acababa de regalar en el armario de la habitación, así que dimos marcha atrás y la recuperamos sin problema. Perdimos una media hora en ir y volver, así que no hace falta que os diga que reviséis bien antes de dejar la habitación!!
Al cabo de un ratito, llegamos a Portree, muy bonito con sus casitas de colores. Paramos un rato a hacer 4 fotos y seguimos nuestro camino. De paso, pusimos gasolina (31’65 libras) y salimos de la isla de Skye por el puente de Kyle of Lochalsh. De allí a uno de los platos fuertes del viaje, el Eilean Donan castle, que solo verlo desde la carretera ya nos quedamos sin palabras.
http://www.eileandonancastle.com/bienvenido-al-castillo-de-eilean-donan.htm
Aparcamos en la entrada (rodeados de motos, como no) y no paramos de hacer fotos desde todos los sitios posibles. Empezaba a llover un poco, y nos debatíamos entre si pagar la entrada o no… Al final lo hicimos, y me encanto cruzar ese puente maravilloso que lleva hacia el castillo… Por dentro nos gustó mucho, es pequeñito pero esta muy bien, y las vistas son muy bonitas… además, es el castillo de los Inmortales!!! Pagamos 11 libras por las dos entradas y salimos bien contentos dirección Drumnadrochit, el pueblo estrella del Lago Ness. Nos dirigimos directos a la Oficina de Turismo para que nos indicara donde estaba nuestra casa, y de allí nos fuimos primero a un Tesco a actualizar nuestras compras (24 libras) y a comer algo en un restaurante del pueblo (comimos carne y pescado con patatas, 24 libras.
A las 17 horas teníamos hecha la reserva para el crucero por el Lago Ness, así que después de comer nos dirigimos al punto de partida, donde nos vino a
http://www.lochness-cruises.co.uk/
Una vez terminamos de comer, dirigimos al punto desde donde salía el crucero, que ya teníamos reservado por internet.
Esperamos en la tienda (que hacía las veces de recepción y de ventanilla de tickets) a que viniera a recogernos el autocar que nos llevaría al muelle desde donde salía del “Nessie Hunter”, el barco con el que haríamos el crucero de una hora por el lago Ness en busca del famoso monstruo. El barco va equipado con un radar que busca cualquier tipo de rastro de Nessie, y la verdad es que disfrutamos mucho escuchando las historias del capitán y aprendimos algunas cosas sobre el lago, como por ejemplo que en contra de la creencia popular, éste no tiene ninguna salida al mar, que si lo vaciáramos veríamos que tiene forma de bañera… nosotros nos lo pasamos en grande. El barco también pasa por los pies del Urquhart Castle, un motivo más para no pagar o gastar un día de Explorer en su visita.
Al terminar el crucero y volver con el bus al punto de origen (la tienda) compramos un par de imanes y una alfombrilla para el ratón (9 libras) y fuimos a sacar dinero. Mi tarjeta nos dio problemas en el cajero del pueblo, y por eso yo siempre recomiendo llevar dos tarjetas (por si las moscas) y no apurar al máximo para sacar efectivo (esto, a pesar de recomendarlo, es algo que nunca consigo cumplir). Por suerte pudimos pagar la casa de esa noche con visa a cambio de una pequeña comisión de 2 libras.
La casa de esa noche era la Glen Rowan, muy recomendable por varios motivos, siendo el principal la increíble amabilidad del dueño y el maravilloso jardín de la parte trasera con vistas al río, donde nos pasamos un buen rato.
La habitación nos costó
Esa noche, para variar, cenamos en la habitación
Luego pasamos por Old Man of Storr, pero empezó a llover muy fuerte, y la gente que se estaba preparando para subir se iban calzando su botas de trekking, su ropa de abrigo… mi chico se quedaba en el coche con el niño, y yo iba con mis botas de “heidi” por el campo, y con la que caía… me conformé con verlo desde el coche, ya que finalmente no subí (no sabía si la subida era de 2 minutos o de 20 o de 2 horas y como veía a la gente tan preparada, me daba mal rollo…) Al salir del coche me di cuenta que había olvidado la chaqueta nueva que mi novio me acababa de regalar en el armario de la habitación, así que dimos marcha atrás y la recuperamos sin problema. Perdimos una media hora en ir y volver, así que no hace falta que os diga que reviséis bien antes de dejar la habitación!!
Al cabo de un ratito, llegamos a Portree, muy bonito con sus casitas de colores. Paramos un rato a hacer 4 fotos y seguimos nuestro camino. De paso, pusimos gasolina (31’65 libras) y salimos de la isla de Skye por el puente de Kyle of Lochalsh. De allí a uno de los platos fuertes del viaje, el Eilean Donan castle, que solo verlo desde la carretera ya nos quedamos sin palabras.
http://www.eileandonancastle.com/bienvenido-al-castillo-de-eilean-donan.htm
Aparcamos en la entrada (rodeados de motos, como no) y no paramos de hacer fotos desde todos los sitios posibles. Empezaba a llover un poco, y nos debatíamos entre si pagar la entrada o no… Al final lo hicimos, y me encanto cruzar ese puente maravilloso que lleva hacia el castillo… Por dentro nos gustó mucho, es pequeñito pero esta muy bien, y las vistas son muy bonitas… además, es el castillo de los Inmortales!!! Pagamos 11 libras por las dos entradas y salimos bien contentos dirección Drumnadrochit, el pueblo estrella del Lago Ness. Nos dirigimos directos a la Oficina de Turismo para que nos indicara donde estaba nuestra casa, y de allí nos fuimos primero a un Tesco a actualizar nuestras compras (24 libras) y a comer algo en un restaurante del pueblo (comimos carne y pescado con patatas, 24 libras.
A las 17 horas teníamos hecha la reserva para el crucero por el Lago Ness, así que después de comer nos dirigimos al punto de partida, donde nos vino a
http://www.lochness-cruises.co.uk/
Una vez terminamos de comer, dirigimos al punto desde donde salía el crucero, que ya teníamos reservado por internet.
Esperamos en la tienda (que hacía las veces de recepción y de ventanilla de tickets) a que viniera a recogernos el autocar que nos llevaría al muelle desde donde salía del “Nessie Hunter”, el barco con el que haríamos el crucero de una hora por el lago Ness en busca del famoso monstruo. El barco va equipado con un radar que busca cualquier tipo de rastro de Nessie, y la verdad es que disfrutamos mucho escuchando las historias del capitán y aprendimos algunas cosas sobre el lago, como por ejemplo que en contra de la creencia popular, éste no tiene ninguna salida al mar, que si lo vaciáramos veríamos que tiene forma de bañera… nosotros nos lo pasamos en grande. El barco también pasa por los pies del Urquhart Castle, un motivo más para no pagar o gastar un día de Explorer en su visita.
Al terminar el crucero y volver con el bus al punto de origen (la tienda) compramos un par de imanes y una alfombrilla para el ratón (9 libras) y fuimos a sacar dinero. Mi tarjeta nos dio problemas en el cajero del pueblo, y por eso yo siempre recomiendo llevar dos tarjetas (por si las moscas) y no apurar al máximo para sacar efectivo (esto, a pesar de recomendarlo, es algo que nunca consigo cumplir). Por suerte pudimos pagar la casa de esa noche con visa a cambio de una pequeña comisión de 2 libras.
La casa de esa noche era la Glen Rowan, muy recomendable por varios motivos, siendo el principal la increíble amabilidad del dueño y el maravilloso jardín de la parte trasera con vistas al río, donde nos pasamos un buen rato.
La habitación nos costó
Esa noche, para variar, cenamos en la habitación
DOMINGO 30
Nos despertamos con sol y desayunamos con calma. A la salida (10h) estamos buscando una gasolinera y vemos la que será la gasolina más cara del viaje (1.12 libras). Llegamos sobre las 11’30 a Ullapool, y desde allí nos dirigimos a Achiltibuie. Para mi los paisaje más bonitos fueron los de esa zona, las Summer islands me dejaban alucinada a cada segundo, y así como mi chico tiene claro que el paisaje que le robó el corazón fue Glen Coe, yo lo tengo igual de claro con respecto a la carretera que lleva a Achiltibuie. Sobre las 13’15 llegamos casi al final de la carretera y nos paramos en un café que encontramos y en el que, como era lógico, estábamos solos. El niño pudo correr a sus anchas por la sala y descansar de tanto coche, y aprovechamos para tomar un par de refrescos, un muffin y un rollo de bacon por 6 libras. Desde allí llegamos al final de la carretera (porque si, la carretera se termina, así sin más, y allí al final hay una casa que recordaremos siempre por ser la causante del debate: ¿Qué puede llevar a una persona a venir a vivir aquí? – por si os da curiosidad, nuestra conclusión fue que tenía que ser un escritor en busca de inspiración-) En ese punto y final, yo ya estaba totalmente enamorada de ese paisaje. No he estado nunca en Nueva Zelanda, pero todo el rato me la imaginaba así, parecía el escenario de una película, en cualquier momento hubieran podido aparecer de lo alto de las montañas centenares de caballeros montados en sus caballos y no me hubiera inmutado, para mi era simplemente alucinante estar allí… evidentemente, paramos el coche al lado de la casa del escritor y nos quedamos un rato disfrutando del entorno… Y desde allí, nos volvimos por donde habíamos venido. Aunque estábamos buscando la playa de arena, paramos en una playa de piedras un buen rato, jugando a ver quien las tiraba más lejos en el agua y disfrutando de una soledad maravillosa. Cuando nos cansamos, seguimos el regreso a casa y por fin divisamos la playa de arena (a la que no es nada complicado llegar, pero –culpa de los paisajes que nos abducían- de la que no habíamos visto indicación alguna en el camino de ida). Así que nos dirigimos allí, aparcamos el coche e hicimos el camino que lleva hasta la playa (unos 10 minutos) hasta llegar a ella. Para mi fue una cosa bien extraña la sensación de estar en esa playa con ese clima, acostumbrada a la playa de mi casa en Barcelona y a otras temperaturas… Obviamente, vacía también (un par de chicos haciendo surf, una familia jugando a beisbol y otra haciendo picnic a pesar del tiempo).
Sobre las 15’10 salimos de la playa y ya no paramos hasta pasadas las 4 que llegamos al hotel. Dejamos las maletas y nos fuimos con el coche en busca de un super. Para nuestra gran alegría vimos a un señor con un par de bolsas de Tesco, le preguntamos y sorpresa!! Teníamos uno bien cerca! Así que fuimos a surtirnos y nos paramos en un banco frente al agua a hacer un picnic que nos supo a gloria. A veces las mejores comidas no están en los mejores restaurantes, y ese día lo confirmamos. No se el rato que nos quedamos allí, ciertamente Ullapool es pequeño, pero para nosotros fue un día grande. Decidimos ir a dejar el coche en el hotel y seguir paseando, así que pude aprovechar para hacer unas fotos al cementerio del pueblo y revisar la tienda de souvenirs de la zona (al final compramos unos posavasos, 2’50 libras)
Desde Ullapool vimos que salían unos cruceros (summerqueen.co.uk) de lunes a sábado el de 4 horas a las 10 y el de 2 horas a las 14’15h y los domingos el de 3 horas a las 11 y el de 2 horas a las 14’15. No lo hicimos porque teníamos reservado ya el crucero en Inverness, pero me arrepiento un montón porque el paisaje era precioso y el crucero desde inverness fue un poco rollo… así que si teneis ocasión , hacedlo por mi…
El hotel de esa noche fue el
Es un hotel, pero pequeño y familiar, nos gustó, las vistas daban al puerto y eran bonitas y nos salió la habitación por 70 libras, de las que 40 ya habían sido pagadas al hacer la reserva.
Sobre las 15’10 salimos de la playa y ya no paramos hasta pasadas las 4 que llegamos al hotel. Dejamos las maletas y nos fuimos con el coche en busca de un super. Para nuestra gran alegría vimos a un señor con un par de bolsas de Tesco, le preguntamos y sorpresa!! Teníamos uno bien cerca! Así que fuimos a surtirnos y nos paramos en un banco frente al agua a hacer un picnic que nos supo a gloria. A veces las mejores comidas no están en los mejores restaurantes, y ese día lo confirmamos. No se el rato que nos quedamos allí, ciertamente Ullapool es pequeño, pero para nosotros fue un día grande. Decidimos ir a dejar el coche en el hotel y seguir paseando, así que pude aprovechar para hacer unas fotos al cementerio del pueblo y revisar la tienda de souvenirs de la zona (al final compramos unos posavasos, 2’50 libras)
Desde Ullapool vimos que salían unos cruceros (summerqueen.co.uk) de lunes a sábado el de 4 horas a las 10 y el de 2 horas a las 14’15h y los domingos el de 3 horas a las 11 y el de 2 horas a las 14’15. No lo hicimos porque teníamos reservado ya el crucero en Inverness, pero me arrepiento un montón porque el paisaje era precioso y el crucero desde inverness fue un poco rollo… así que si teneis ocasión , hacedlo por mi…
El hotel de esa noche fue el
Es un hotel, pero pequeño y familiar, nos gustó, las vistas daban al puerto y eran bonitas y nos salió la habitación por 70 libras, de las que 40 ya habían sido pagadas al hacer la reserva.
LUNES 31
Como siempre, desayunamos fuerte.
Antes de irnos, volvimos a la tienda de souvenirs a por algunas cosas que nos faltaban (4’50) y de allí nos dirigimos a Inverness. Por el camino vimos un cartel que nos indicaba Rogie Falls y nos paramos a dar un paseo por el bosque y estirar las piernas. Tengo un buen recuerdo de ese rato corriendo con el niño por los senderos y buscando el mejor sitio para ver las cascadas. Sobre las 11’30 salimos de allí y llegamos al punto donde teníamos que coger el barquito para hacer un mini crucero para avistar delfines. Confirmamos la reserva (25 libras) y aprovechamos para poner gasolina (34 libras) y acercarnos a ver el castillo y los alrededores. La verdad es que nos dio un poco de bajón porque sabíamos que dejábamos atrás la parte natural del viaje, donde el paisaje se nos mostraba con toda la fuerza que podíamos imaginar y pasábamos a una parte más monumental, más urbana… y quizás eso nos hizo no ser muy objetivos con nuestra visita a la ciudad. A la hora prevista salió el barco e hicimos el crucero. La verdad es que si vimos delfines (bueno, los vi yo, porque mi chico se quedó con el niño para que yo pudiera hacer fotos) pero lo que es el trayecto hasta la zona donde los vimos fue bastante aburrido, el paisaje no nos acabó de convencer y salvo los minutos de delfines, el resto se hizo un poco soso (eso no me ayudó a olvidarme del crucero que salía desde Ullapool y que no íbamos a poder hacer…)
Como nos pillaba de paso, intentamos ver el castillo de Mc Donalan, pero cerraba aun más pronto de lo normal (16’30) y como eran y 35 ya estaba hasta la verja cerrada, así que no vimos nada. Paramos en el camino para hacer picnic (por suerte para nosotros, en Escocia es frecuente encontrar las típicas mesas de picnic de piedra a pie de carretera) y nos dirigimos a nuestro destino de relax, Cromarty, viendo como, definitivamente, los paisajes escandalosos nos habían abandonado. Al llegar a nuestro hotel, nos quedamos alucinados de lo cutre que se veía en relación al precio (era el más caro de todo el viaje) aunque eso si, la habitación era inmensa, pero con un auténtico laberinto hasta llegar a ella. Aun con la mala impresión inicial, la señora que nos atendió y que con su mejor intención había puesto una enorme cama para el niño, entendió que necesitábamos una cuna y la puso enseguida, y decidimos dejar un poco de lado el hotel y dar una vuelta por el pueblo. La verdad es que lo recuerdo con simpatía, porque era increíblemente desierto, no había nadie… mi chico empezó a bromear con que los habitantes eran vampiros que solo salían por la noche, y yo creo que al final hasta nos lo creímos y nos empezamos a animar un poco…
Encontramos un parque que daba a una “playa” y estuvimos un rato jugando hasta que decidimos probar con el bar que había en los bajos del hotel. Estaba genial, porque tenía mesas en la calle, no pasaba ni un coche, daba al puerto con unas vistas muy chulas, y tenían una inmensa selección de whiskys, decidimos que el conductor oficial del viaje bien se merecía un día de descanso y probó cuatro whiskies distintos y otras tantas cervezas. Nos costaba cada ronda de refresco, cerveza y chupito de whisky unas 6 libras, y al final se nos hizo de noche en la terraza viendo los patos y porque yo y el niño ya empezábamos a estar cansados, que si no… miedo me da pensarlo!! Tengo que decir que ese fue el único día que mi chico se metió contra dirección (y no, no fue después de los whiskies sino antes…)
Yo también tuve mi fallo y pedí una “caña” de sidra pensando que era una cerveza típica de allí… Al final el dia nos encantó, el hotel nos encantó y ese día lo pasamos la mar de felices.
Antes de irnos, volvimos a la tienda de souvenirs a por algunas cosas que nos faltaban (4’50) y de allí nos dirigimos a Inverness. Por el camino vimos un cartel que nos indicaba Rogie Falls y nos paramos a dar un paseo por el bosque y estirar las piernas. Tengo un buen recuerdo de ese rato corriendo con el niño por los senderos y buscando el mejor sitio para ver las cascadas. Sobre las 11’30 salimos de allí y llegamos al punto donde teníamos que coger el barquito para hacer un mini crucero para avistar delfines. Confirmamos la reserva (25 libras) y aprovechamos para poner gasolina (34 libras) y acercarnos a ver el castillo y los alrededores. La verdad es que nos dio un poco de bajón porque sabíamos que dejábamos atrás la parte natural del viaje, donde el paisaje se nos mostraba con toda la fuerza que podíamos imaginar y pasábamos a una parte más monumental, más urbana… y quizás eso nos hizo no ser muy objetivos con nuestra visita a la ciudad. A la hora prevista salió el barco e hicimos el crucero. La verdad es que si vimos delfines (bueno, los vi yo, porque mi chico se quedó con el niño para que yo pudiera hacer fotos) pero lo que es el trayecto hasta la zona donde los vimos fue bastante aburrido, el paisaje no nos acabó de convencer y salvo los minutos de delfines, el resto se hizo un poco soso (eso no me ayudó a olvidarme del crucero que salía desde Ullapool y que no íbamos a poder hacer…)
Como nos pillaba de paso, intentamos ver el castillo de Mc Donalan, pero cerraba aun más pronto de lo normal (16’30) y como eran y 35 ya estaba hasta la verja cerrada, así que no vimos nada. Paramos en el camino para hacer picnic (por suerte para nosotros, en Escocia es frecuente encontrar las típicas mesas de picnic de piedra a pie de carretera) y nos dirigimos a nuestro destino de relax, Cromarty, viendo como, definitivamente, los paisajes escandalosos nos habían abandonado. Al llegar a nuestro hotel, nos quedamos alucinados de lo cutre que se veía en relación al precio (era el más caro de todo el viaje) aunque eso si, la habitación era inmensa, pero con un auténtico laberinto hasta llegar a ella. Aun con la mala impresión inicial, la señora que nos atendió y que con su mejor intención había puesto una enorme cama para el niño, entendió que necesitábamos una cuna y la puso enseguida, y decidimos dejar un poco de lado el hotel y dar una vuelta por el pueblo. La verdad es que lo recuerdo con simpatía, porque era increíblemente desierto, no había nadie… mi chico empezó a bromear con que los habitantes eran vampiros que solo salían por la noche, y yo creo que al final hasta nos lo creímos y nos empezamos a animar un poco…
Encontramos un parque que daba a una “playa” y estuvimos un rato jugando hasta que decidimos probar con el bar que había en los bajos del hotel. Estaba genial, porque tenía mesas en la calle, no pasaba ni un coche, daba al puerto con unas vistas muy chulas, y tenían una inmensa selección de whiskys, decidimos que el conductor oficial del viaje bien se merecía un día de descanso y probó cuatro whiskies distintos y otras tantas cervezas. Nos costaba cada ronda de refresco, cerveza y chupito de whisky unas 6 libras, y al final se nos hizo de noche en la terraza viendo los patos y porque yo y el niño ya empezábamos a estar cansados, que si no… miedo me da pensarlo!! Tengo que decir que ese fue el único día que mi chico se metió contra dirección (y no, no fue después de los whiskies sino antes…)
Yo también tuve mi fallo y pedí una “caña” de sidra pensando que era una cerveza típica de allí… Al final el dia nos encantó, el hotel nos encantó y ese día lo pasamos la mar de felices.
MARTES 1
Otra vez desayuno potente (en mi caso, abadejo a la brasa… Si, vale, si me lo ponen en mi casa a las 9 de la mañana me muero, pero… el espíritu escocés estaba haciendo mella en mi…) Pues eso, que empezábamos la ruta. El día antes, en el bar, habíamos hecho mil planes de que castillos ver y cuáles no, pero al final creo que todo fue un poco sobre la marcha…
Nuestro destino era Dufftown, así que lo primero que vimos (solo por fuera) fue el campo de batalla de Culloden. Llovía, así que decidimos no hacer la visita, porque la parte al aire libre con el carro no iba a ser muy cómoda para el peque.
Desde allí nos dirigimos al castillo de Cawdor, pero desde fuera no se veía nada y no nos apetecía pagar 8 libras por persona, así que vimos la verja y nos dimos la vuelta… que rabia…
Desde allí fuimos al Brodie castle, que vimos por fuera y el de Kilravock que nos pilló de paso y esta reconstruido como albergue o algo así.
Luego vimos la catedral de Elgin, que desde fuera se puede ver estupendamente y que personalmente me encantó (no solo por las lápidas) y desde allí nos dirigimos al Spynie castle, donde el cuidador nos explicó un poco la historia del castillo con muchísimo empeño en que entendiéramos sus explicaciones , muchísima amabilidad y muchísima entrega. La verdad es que vimos el castillo de otra manera y lo eché de menos en los demás lugares, porque esos cinco minutos explicados con ese cariño hacían sombra a las explicaciones de la mejor guía de viaje. También hizo referencia a los posibles fantasmas que nos podíamos encontrar, y os juro que cuando estaba sola en el castillo porque mi chico estaba por otro lado con el niño, no podía evitar estremecerme a cada paso… Que emocionante tener un castillo entero para una! Solo de pensar todo lo que se habrá vivido allí…
Cuando dejamos atrás el castillo, decidimos ir para la destilería de Glenfidish, así que paramos en el Burguer King a coger comida para llevar (14 libras) y comimos por el camino para llegar a la destilería a las 16’10. La verdad es que está cuidadísimo todo el entorno, y mi chico flipaba de ver las grandes marcas del whisky a cada paso repartidas por la zona. Al llegar a la recepción, nos dijeron que teníamos que esperar 20 minutos a que saliera la próxima visita, así que paseamos por allí, dejamos el carro del bebé como nos aconsejó la chica cuando le pregunté e hicimos el tour (en inglés, porque en nuesrto grupo cada pareja era de una nacionalidad distinta) Tardamos aproximadamente una hora, y la verdad es que estuvo muy bien, al principio ponen una pequeña pelicula en varios idiomas y después empieza el tour, que finaliza con la degustación de uno de sus productos y la visita a la tienda.
Al salir de allí nos dirigimos a un castillo cercano, pero eran ya las 17'40, estaba cerrado y desde fuera no se veia absolutamente nada, así que nos fuimos al hotel. En esa ocasión era el castelview, un hotel donde nos dieron una habitación preciosa por 64 libras. No estaba en un pueblo, sino un poco apartado, pero tenía un jardin increible donde estuvimos un buen rato de relax. Nos acercamos al pueblo a buscar bebidas y pasamos el resto del dia descansando para acabar cenando en la habitación del hotel.
Nuestro destino era Dufftown, así que lo primero que vimos (solo por fuera) fue el campo de batalla de Culloden. Llovía, así que decidimos no hacer la visita, porque la parte al aire libre con el carro no iba a ser muy cómoda para el peque.
Desde allí nos dirigimos al castillo de Cawdor, pero desde fuera no se veía nada y no nos apetecía pagar 8 libras por persona, así que vimos la verja y nos dimos la vuelta… que rabia…
Desde allí fuimos al Brodie castle, que vimos por fuera y el de Kilravock que nos pilló de paso y esta reconstruido como albergue o algo así.
Luego vimos la catedral de Elgin, que desde fuera se puede ver estupendamente y que personalmente me encantó (no solo por las lápidas) y desde allí nos dirigimos al Spynie castle, donde el cuidador nos explicó un poco la historia del castillo con muchísimo empeño en que entendiéramos sus explicaciones , muchísima amabilidad y muchísima entrega. La verdad es que vimos el castillo de otra manera y lo eché de menos en los demás lugares, porque esos cinco minutos explicados con ese cariño hacían sombra a las explicaciones de la mejor guía de viaje. También hizo referencia a los posibles fantasmas que nos podíamos encontrar, y os juro que cuando estaba sola en el castillo porque mi chico estaba por otro lado con el niño, no podía evitar estremecerme a cada paso… Que emocionante tener un castillo entero para una! Solo de pensar todo lo que se habrá vivido allí…
Cuando dejamos atrás el castillo, decidimos ir para la destilería de Glenfidish, así que paramos en el Burguer King a coger comida para llevar (14 libras) y comimos por el camino para llegar a la destilería a las 16’10. La verdad es que está cuidadísimo todo el entorno, y mi chico flipaba de ver las grandes marcas del whisky a cada paso repartidas por la zona. Al llegar a la recepción, nos dijeron que teníamos que esperar 20 minutos a que saliera la próxima visita, así que paseamos por allí, dejamos el carro del bebé como nos aconsejó la chica cuando le pregunté e hicimos el tour (en inglés, porque en nuesrto grupo cada pareja era de una nacionalidad distinta) Tardamos aproximadamente una hora, y la verdad es que estuvo muy bien, al principio ponen una pequeña pelicula en varios idiomas y después empieza el tour, que finaliza con la degustación de uno de sus productos y la visita a la tienda.
Al salir de allí nos dirigimos a un castillo cercano, pero eran ya las 17'40, estaba cerrado y desde fuera no se veia absolutamente nada, así que nos fuimos al hotel. En esa ocasión era el castelview, un hotel donde nos dieron una habitación preciosa por 64 libras. No estaba en un pueblo, sino un poco apartado, pero tenía un jardin increible donde estuvimos un buen rato de relax. Nos acercamos al pueblo a buscar bebidas y pasamos el resto del dia descansando para acabar cenando en la habitación del hotel.
MIERCOLES 2
Como cada dia, nos levantamos temprano y bajamos a desayunar, coincidiendo con una pareja de Granada que empezaba su ruta por Escocia. Después de un desayundo potente, pusimos gasolina (25 libras) y nos dirigimos al Huntly Castle. Lo visitamos unos 40 minutos y ahí fue donde empezó el desastre, proque no encontramos una carretera cortada y pasamos un auténtico calvario para llegar a nuestro siguiente objetivo, uno de los castillos que más ganas tenía de visitar, el que más nos costó encontrar y que encima, estaban reformando. El primero que encontramos fue Fraser Castle que me gustó mucho.
Luego el ansiado Craigievar castle, que al estar con los andamios, pues no lució mucho, pero es precioso, y terminamos en Crathes castle, que también nos gustó mucho. Los tres son muy parecidos, tipo bella durmiente, y además no había nadie visitandolos, asi que estuvimos muy tranquilos, viéndolos por fuera y haciendo fotos sin parar.
Desde allí retomamos el camino para ir tirando hacia la casa de esa noche (la íbamos a pasar en Aberdeen) y de pasada no paramos a ver el Drum castle también.
Una vez encontramos la casa de esa noche, Aurora Guest House, por 60 libras, subimos a la habitación a lavar un poco de ropa... resulta que ese dia fue un poco ajetreado, porque el niño vomitó varias veces, ensuciando muchas mudas de ropa y la sillita del coche, así que la desmontamos para limpiarla como pudimos en la ducha y pedimos permiso para tenderla. Esa noche nos fuimos a cenar fuera, a un restaurante thailandes que encontramos de casualidad.
La casa de esa noche no estaba mal, pero no repetiría, preferiría buscar otra cosa, aunque para un dia nos fue bien.
Luego el ansiado Craigievar castle, que al estar con los andamios, pues no lució mucho, pero es precioso, y terminamos en Crathes castle, que también nos gustó mucho. Los tres son muy parecidos, tipo bella durmiente, y además no había nadie visitandolos, asi que estuvimos muy tranquilos, viéndolos por fuera y haciendo fotos sin parar.
Desde allí retomamos el camino para ir tirando hacia la casa de esa noche (la íbamos a pasar en Aberdeen) y de pasada no paramos a ver el Drum castle también.
Una vez encontramos la casa de esa noche, Aurora Guest House, por 60 libras, subimos a la habitación a lavar un poco de ropa... resulta que ese dia fue un poco ajetreado, porque el niño vomitó varias veces, ensuciando muchas mudas de ropa y la sillita del coche, así que la desmontamos para limpiarla como pudimos en la ducha y pedimos permiso para tenderla. Esa noche nos fuimos a cenar fuera, a un restaurante thailandes que encontramos de casualidad.
La casa de esa noche no estaba mal, pero no repetiría, preferiría buscar otra cosa, aunque para un dia nos fue bien.
JUEVES 3
Nos despertamos a la hora habitual y lo primero que vimos fue que había estado lloviendo sin parar toda la noche, y la ropa estaba empapada... Y la funda de la silla, pues más de lo mismo... La ropa daba igual, pero la funda de la silla... buff... encontramos una lavanderia, pero no se podía meter en secadora, así que pusimos la funda de la silla en el asiento del copiloto con toda la calefacción enchufando hacia allí, y yo me senté detrás con el niño en brazos... Si, lo se, fatal, pero era la única opción.
Así que tranquilamente fuimos a Dunnotar Castle (entrada 6 libras) y que decir... Impresionante, una pasada... es una visita que no os podeis perder. Nosotros no entramos, pero solo llegar hasta la puerta ya es increible, con todas esas escaleras, el mar... Nos decidimos a no entrar porque llovía, el suelo estaba resbaladizo y, obviamente, no servía el carro del niño, así que llegamos hasta la entrada y alucinamos desde allí... Eso si, nos íbamos turnando al niño, que entre lo que resbalaba el suelo, la lluvia y el peso...
Desde Dunnotar, que fue el castillo que más le gustó a mi chico, nos fuimos a ver el castillo de Edzell, rodeado de faisanes y perdices. Para poderlo ver bien por dentro, nos turnamos, primero se quedó uno con el niño y luego el otro, y la verdad es que la sensación de estar absolutamente sola en un castillo como ese ponía los pelos de punta, lo disfruté muchísimo. Sobre las 12’30 salimos de allí y nos dirigimos al castillo de Glamis. Solo lo vimos por fuera, pero la verdad es que es impresionante, el camino de entrada, y lo enorme que es… precioso. La lluvia le daba un toque increíble, estábamos allí dentro del coche mirando… bajamos a hacer algunas fotos, pero ese dia llovía mucho, y no era muy cómodo. Así que fuimos al Scone Palace, que por fuera me gustó mucho, y decidimos pagar las 8’5 libras por persona y entrar. La verdad es que me pareció muy caro para lo que se ve, pero estuvimos a gusto paseando por dentro. Desde allí fuimos a St Andrews, y a pesar de la que caía, yo salí del coche a ver la catedral y el cementerio mientras mis niños me esperaban con la calefacción puesta. Creo que fue allí donde me resfrié tantísimo… es que ya me vale…. Pero es que no podía perdérmelo!!! Precioso!! Y encima allí sola, con la lluvia, era como de película… Una vez encontramos la casa, que nos costó un poco, fuimos a buscar una pizza y cenamos en la enorme habitación que teníamos. La casa para esa noche era St Nicholas Farmhouse B&B, nos costó 50 libras y por ese precio nos pareció estupenda!
Así que tranquilamente fuimos a Dunnotar Castle (entrada 6 libras) y que decir... Impresionante, una pasada... es una visita que no os podeis perder. Nosotros no entramos, pero solo llegar hasta la puerta ya es increible, con todas esas escaleras, el mar... Nos decidimos a no entrar porque llovía, el suelo estaba resbaladizo y, obviamente, no servía el carro del niño, así que llegamos hasta la entrada y alucinamos desde allí... Eso si, nos íbamos turnando al niño, que entre lo que resbalaba el suelo, la lluvia y el peso...
Desde Dunnotar, que fue el castillo que más le gustó a mi chico, nos fuimos a ver el castillo de Edzell, rodeado de faisanes y perdices. Para poderlo ver bien por dentro, nos turnamos, primero se quedó uno con el niño y luego el otro, y la verdad es que la sensación de estar absolutamente sola en un castillo como ese ponía los pelos de punta, lo disfruté muchísimo. Sobre las 12’30 salimos de allí y nos dirigimos al castillo de Glamis. Solo lo vimos por fuera, pero la verdad es que es impresionante, el camino de entrada, y lo enorme que es… precioso. La lluvia le daba un toque increíble, estábamos allí dentro del coche mirando… bajamos a hacer algunas fotos, pero ese dia llovía mucho, y no era muy cómodo. Así que fuimos al Scone Palace, que por fuera me gustó mucho, y decidimos pagar las 8’5 libras por persona y entrar. La verdad es que me pareció muy caro para lo que se ve, pero estuvimos a gusto paseando por dentro. Desde allí fuimos a St Andrews, y a pesar de la que caía, yo salí del coche a ver la catedral y el cementerio mientras mis niños me esperaban con la calefacción puesta. Creo que fue allí donde me resfrié tantísimo… es que ya me vale…. Pero es que no podía perdérmelo!!! Precioso!! Y encima allí sola, con la lluvia, era como de película… Una vez encontramos la casa, que nos costó un poco, fuimos a buscar una pizza y cenamos en la enorme habitación que teníamos. La casa para esa noche era St Nicholas Farmhouse B&B, nos costó 50 libras y por ese precio nos pareció estupenda!
VIERNES 4
Ese dia salimos más tarde de lo habitual, el niño se desveló, y fue una noche un poco mala, así que dormimos hasta que quisimos. Seguía lloviendo, así que desayunamos, cogimos el coche y buscamos una tienda para comprar un poco de jamon dulce para el niño, que no queríamos jugarnosla después de la nochecita que pasamos. Decidimos ir a ver el castillo de Loch Leven, nos perdimos un poco, pero al final llegamos. Este castillo está en una isla a la que llegas con un barquito, así que después de esperar un poco tomando un cafe en el bar que había, cogimos (solos) el barquito y nos dejaron en la isla, totalmente solos. El barco se fue, y lo volvimos a coger cuando volvió con mas visitantes... Fue muy chulo estar los tres solos corretenado por la isla, además había muchos faisanes y nos divertimos mucho.
Sobre las 14'30 nos fuimos, por el camino pusimos gasolina (17'10libras) y desde allí ya nos dirigimos a Edimburgo. Localizamos nuestra casa y cogimos el coche hasta el centro. Desde allí, aparcamos en un centro comercial y nos decidimos por dar un paseo por la zona de Calton Hill. Era extraño estar en una gran ciudad después de tantos dias de naturaleza sin más... mis sentimientos eran contradictorios, ya que había disfrutado mucho en esos entornos... Después de dar un buen paseo, decidimos buscar un Chino Take Away (23,5 libras) y nos dirigimos a la casa a cenar y dormir.
Nuestro alojamiento para dos noches en Edimburgo fue Invertruin, que no nos gustó demasiado, pero nos pareció bien por precio. Fueron 130 libras, no estaba del todo céntrico pero yendo con el coche no nos supuso ningun problema, estabamos en el centro en nada...
Sobre las 14'30 nos fuimos, por el camino pusimos gasolina (17'10libras) y desde allí ya nos dirigimos a Edimburgo. Localizamos nuestra casa y cogimos el coche hasta el centro. Desde allí, aparcamos en un centro comercial y nos decidimos por dar un paseo por la zona de Calton Hill. Era extraño estar en una gran ciudad después de tantos dias de naturaleza sin más... mis sentimientos eran contradictorios, ya que había disfrutado mucho en esos entornos... Después de dar un buen paseo, decidimos buscar un Chino Take Away (23,5 libras) y nos dirigimos a la casa a cenar y dormir.
Nuestro alojamiento para dos noches en Edimburgo fue Invertruin, que no nos gustó demasiado, pero nos pareció bien por precio. Fueron 130 libras, no estaba del todo céntrico pero yendo con el coche no nos supuso ningun problema, estabamos en el centro en nada...
SABADO 5
Este día si que nos levantamos tarde!! desayunamos como reyes y cogimos el coche hasta el Palacio de Holyrood, donde se puede aparcar gratis los domingos. Fuimos caminando hasta el castillo e hicimos la visita... Nos gustó, pero nada que ver con el encanto de los pequeños castillos perdidos que habíamos visto... otra cosa, distinta, turística, pero que vale la pena... inmenso, eso también... Cuando nos cansamos, salimos a las calles llenas de tiendas de souvenirs... Compramos lo que nos faltaba, visitamos un cementerio cercano, comimos en un parque... y nos despedimos... volvimos para casa ya tarde, aprovechamos para limpiar un poco el coche, que mañana debíamos entregar, y terminamos de preparar las maletas. Era nuestra última noche, y la verdad es que tenía una mezcla de sensaciones... estaba feliz, porque el viaje había salido bien, y no había sido fácil de organizar, y tenía ganas también de volver a casa, porque eran muchos dias fuera con el niño... Por otro lado, la pena normal de las vacaciones que se terminan, y sobretodo, un lio inmenso en mi cabeza de nombres de castillos, poblaciones y demás...
DOMINGO 6
Es domingo, nuestro último dia, y cogemos el coche para volver al aeropuerto de Ayr. Llegamos con tiempo de sobra, sobre las 11'30 (no nos gusta apurar) y aprovechamos un BP cercana para llenar el depósito del coche (17'50 libras). Compramos unas bebidas y unos sandwich y fuimos hacia la zona de devolución de vehículos, donde nos lo chequearon in situ y nos dieron un papel con el ok, que ya entregamos en el mostrador, y ala, a esperar el avión... Ahora si, se había terminado el viaje!! Volviamos a casa con 2437 quilómetros a nuestras espaldas, un monton de fotos y un recuerdo fantástico de Escocia... era el sueño de mi chico y se convirtió también en el mio. Absolutamente recomendable.
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