viernes, 27 de noviembre de 2009

MARTES 1

Otra vez desayuno potente (en mi caso, abadejo a la brasa… Si, vale, si me lo ponen en mi casa a las 9 de la mañana me muero, pero… el espíritu escocés estaba haciendo mella en mi…) Pues eso, que empezábamos la ruta. El día antes, en el bar, habíamos hecho mil planes de que castillos ver y cuáles no, pero al final creo que todo fue un poco sobre la marcha…
Nuestro destino era Dufftown, así que lo primero que vimos (solo por fuera) fue el campo de batalla de Culloden. Llovía, así que decidimos no hacer la visita, porque la parte al aire libre con el carro no iba a ser muy cómoda para el peque.
Desde allí nos dirigimos al castillo de Cawdor, pero desde fuera no se veía nada y no nos apetecía pagar 8 libras por persona, así que vimos la verja y nos dimos la vuelta… que rabia…
Desde allí fuimos al Brodie castle, que vimos por fuera y el de Kilravock que nos pilló de paso y esta reconstruido como albergue o algo así.
Luego vimos la catedral de Elgin, que desde fuera se puede ver estupendamente y que personalmente me encantó (no solo por las lápidas) y desde allí nos dirigimos al Spynie castle, donde el cuidador nos explicó un poco la historia del castillo con muchísimo empeño en que entendiéramos sus explicaciones , muchísima amabilidad y muchísima entrega. La verdad es que vimos el castillo de otra manera y lo eché de menos en los demás lugares, porque esos cinco minutos explicados con ese cariño hacían sombra a las explicaciones de la mejor guía de viaje. También hizo referencia a los posibles fantasmas que nos podíamos encontrar, y os juro que cuando estaba sola en el castillo porque mi chico estaba por otro lado con el niño, no podía evitar estremecerme a cada paso… Que emocionante tener un castillo entero para una! Solo de pensar todo lo que se habrá vivido allí…
Cuando dejamos atrás el castillo, decidimos ir para la destilería de Glenfidish, así que paramos en el Burguer King a coger comida para llevar (14 libras) y comimos por el camino para llegar a la destilería a las 16’10. La verdad es que está cuidadísimo todo el entorno, y mi chico flipaba de ver las grandes marcas del whisky a cada paso repartidas por la zona. Al llegar a la recepción, nos dijeron que teníamos que esperar 20 minutos a que saliera la próxima visita, así que paseamos por allí, dejamos el carro del bebé como nos aconsejó la chica cuando le pregunté e hicimos el tour (en inglés, porque en nuesrto grupo cada pareja era de una nacionalidad distinta) Tardamos aproximadamente una hora, y la verdad es que estuvo muy bien, al principio ponen una pequeña pelicula en varios idiomas y después empieza el tour, que finaliza con la degustación de uno de sus productos y la visita a la tienda.

Al salir de allí nos dirigimos a un castillo cercano, pero eran ya las 17'40, estaba cerrado y desde fuera no se veia absolutamente nada, así que nos fuimos al hotel. En esa ocasión era el castelview, un hotel donde nos dieron una habitación preciosa por 64 libras. No estaba en un pueblo, sino un poco apartado, pero tenía un jardin increible donde estuvimos un buen rato de relax. Nos acercamos al pueblo a buscar bebidas y pasamos el resto del dia descansando para acabar cenando en la habitación del hotel.

No hay comentarios:

Publicar un comentario