viernes, 27 de noviembre de 2009

JUEVES 27

Por la mañana, después de un desayuno muy bueno (una de las opciones eran pancakes con frutas del bosque) salimos al pueblo a hacer un par de compras que se nos habían quedado pendientes (unos sellos y una camiseta, 15libras) y llegó el momento de la decisión. Cogíamos uno de los cruceros que salían de Oban de un par de horas para ver focas y demás, o nos quedábamos a ver los juegos tradicionales que tantas ganas teníamos de conocer? Al final, nos decidimos por los juegos, ya que era la idea inicial.
http://www.obangames.com/
Aparcamos el coche en un enorme parking (todo muy bien indicado) por 4 libras y pagamos la entrada (20 libras los dos adultos) Nada mas salir del coche había un montón de chicos y no tan chicos tocando con la gaita una misma canción, cada uno a su ritmo y en un sitio distinto… pensamos que era para animar el ambiente, pero en realidad luego nos contaron que estaban ensayando para el concurso que habría después. La verdad es que hicimos bien en quedarnos a ver los juegos, había mucho ambiente, un enorme campo de césped en el que se desarrollaban algunas pruebas, rodeados de pistas de atletismo y de unas verdes colinas en las que las familias se tumbaban sobre sus mantas, con su picnic, sus perros… y en cada esquina del campo, una pequeña tarima con una carpa donde se ubicaban los jueces del concurso de gaita. Estuvimos mucho rato escuchando y viendo como tocaban, era hipnótico. Incluso el niño, que con dos años os podéis imaginar que no para quieto, estaba a nuestros pies absolutamente tranquilo y embobado por los distintos chicos y señores que iban desfilando. Mientras tanto, en el centro de la pista, un montón de chicos enormes iban ensayando el lanzamiento de peso y de palo. Nosotros íbamos de un lado a otro mirando todo, las tiendecitas, los coloridos de las faldas, los chicos ensayando la pieza que debían tocar… A mediodía aprovechamos para comer en uno de los múltiples puestos de comida que había: de haggis, de pescado ahumado allí mismo, de hamburguesas, de marisco… Nos decidimos por este último y comimos un plato de langostinos y otro de algún tipo de vieira que a día de hoy aun no sabemos que era (14 libras) también pedimos en otro puesto una cerveza (3 libras) y como mi chico se quedó con hambre, una hamburguesa (4 libras)
Comimos de pie por ahí mismo, estuvimos un rato más escuchando a los chicos del concurso y cuando parecía que empezaba el diluvio universal (sobre las 2 de la tarde) nos fuimos.
En Escocia el tiempo es una pasada… en un momento parece que vaya a estar tres días seguidos lloviendo de la que cae y al minuto sale un sol radiante, y luego llueve un poco, y luego para… Lo que a mí me quedó claro es que mejor no decir nunca: No vamos a hacer esto porque llueve, porque al segundo te cambia el tiempo, ya sea para bien o para mal. Y eso nos pasó saliendo de Oban. Que carretera más bonita, nos encantó el recorrido que hicimos hasta llegar a Fort William, desviándonos y haciendo un trozo en sentido contrario para disfrutar de uno de los platos fuertes del viaje para nosotros: la carretera de la cañada de Glen Coe, algo increíble que nadie se debería perder, a nosotros nos dejó absolutamente impresionados, ninguna foto refleja realmente lo que era estar allí. Sin palabras. Estábamos allí embobados y empezó a salir el sol con fuerza, mostrando todos los tonos de verde de las montañas… en fin, precioso.
Llegamos a Fort William y otra vez lluvia… buscamos nuestra casa, St Anthonys
http://www.stanthonysfortwilliam.co.uk/
Muy recomendable, que vistas!! Nos costó también 60 libras y nos gustó muchísimo. Queríamos salir a dar una vuelta por el pueblo, pero llovía mucho y nos resultaba algo incómodo con el carrito del niño, que no lo quiere ni ver y prefiere ir andando a todas partes así que nos dirigimos al Tesco a comprar un poco de cena (26 libras) y cenamos Mc Donalds los tres (11 libras) en la habitación del hotel viendo un DVD de Pocoyo.

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